El conocimiento como motor del orgullo: la academia impulsa el valor del mejor camarón del mundo

May 15, 2026

En un contexto global cada vez más desafiante, donde el comercio internacional enfrenta tensiones geopolíticas y las cadenas de valor experimentan transformaciones, el camarón ecuatoriano se consolida como uno de los casos más exitosos de inserción en mercados internacionales. Este posicionamiento fue destacado durante el conversatorio “Desafíos del comercio exterior en el contexto contemporáneo”, realizado el 7 de abril de 2026 en la Universidad de Las Américas (UDLA), donde la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA) participó junto a representantes del sector público, privado y académico.

El encuentro no solo evidenció la capacidad del sector acuícola ecuatoriano para adaptarse a estándares internacionales y diversificar mercados, sino también la necesidad de fortalecer el vínculo entre la academia y la industria. En ese marco, el acuerdo entre la CNA y la UDLA marca un paso estratégico para trasladar conocimiento, promover investigación y formar profesionales capaces de sostener y proyectar este liderazgo a nivel global.

Desde el Campus Granados en Quito, conversamos con Felipe Romero, decano de la Facultad de Gastronomía de la UDLA, sobre el rol de la academia en la difusión de las propiedades del camarón ecuatoriano y la formación de nuevos embajadores de este producto emblemático.

¿Cómo definiría el papel de la academia en la difusión del camarón ecuatoriano?

La academia es el hilo conductor adecuado para transmitir todo este conocimiento. No solo enseñamos, también investigamos y nos vinculamos con la sociedad, lo que nos permite llevar este mensaje a las nuevas generaciones de manera estructurada y responsable.

¿Por qué es importante que los estudiantes conozcan a profundidad este producto?

Porque estamos hablando de la principal exportación no petrolera del Ecuador. Es un producto que nos representa como país, tanto a nivel económico como gastronómico. Es fundamental que los estudiantes entiendan su valor y lo incorporen dentro de su formación profesional

Desde su experiencia, ¿qué hace único al camarón ecuatoriano frente a otros?

El sabor es inigualable, la textura es firme, tiene una frescura muy particular y además contamos con disponibilidad durante todo el año. A eso se suma su valor nutricional, que lo convierte en una proteína de altísima calidad.

«La academia es el hilo conductor adecuado para enseñar que el camarón es un producto emblema del Ecuador».

Felipe Romero Decano de la Facultad de Gastronomía de la UDLA

¿Cómo se enseña a preservar esa calidad desde las aulas?

Todo empieza por la trazabilidad. Enseñamos a los estudiantes a conocer el origen del producto, cómo fue producido y cómo mantener su calidad. El respeto por el ingrediente es fundamental para poder trabajar correctamente en cocina.

¿Qué desafíos existen en torno al consumo del camarón?

Uno de los principales retos es derribar mitos, especialmente los relacionados con la salud. El rol de la academia es enseñar, educar y mostrar evidencia para que las personas comprendan que el camarón es un alimento nutritivo y beneficioso.

¿Cómo se forma a los estudiantes para que se conviertan en embajadores del camarón ecuatoriano?

Nosotros no enseñamos recetas, enseñamos técnicas. Eso permite que los estudiantes puedan adaptarse a cualquier contexto y llevar el camarón ecuatoriano a distintas partes del mundo, respetando siempre su esencia y calidad.

¿Cuál debería ser el siguiente paso para el Ecuador en este sector?

Debemos ir más allá de la exportación. El país tiene el potencial para convertirse en un referente mundial en investigación, desarrollo e innovación en torno al camarón. Ese es el siguiente gran reto.

De esta manera, la articulación entre academia y sector productivo no solo fortalece la formación profesional, sino que también consolida una visión país en la que el camarón ecuatoriano se posiciona como un símbolo de calidad, conocimiento y liderazgo global•

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