Del valor nutricional al sabor inigualable de una proteína versátil

Mar 10, 2026

El camarón es un tema que despierta una profunda pasión en el chef Antonio Hanna, conocido profesionalmente como chef Buman. Fue él quien presentó la Guía Nutricional del Camarón en 2024, consolidándose como una voz autorizada en torno a esta proteína emblemática de la gastronomía ecuatoriana.

Su trayectoria, sin embargo, trasciende el ámbito culinario. En el mundo artístico es reconocido por haber formado parte del grupo musical Los Intrépidos, experiencia que marcó su sensibilidad creativa. Artista integral por naturaleza, Buman ha sabido trasladar esa mirada estética a distintos lenguajes, encontrando en la cocina un espacio donde convergen técnica, identidad y expresión personal.

Por esta razón, el equipo de Revista AQUACULTURA se trasladó hasta su cocina para realizar una entrevista en un ambiente cercano y auténtico, mientras el chef preparaba un exquisito plato a base de camarón y compartía recomendaciones clave para su correcta cocción, resaltando su versatilidad y potencial gastronómico.

De la música a la cocina, ¿en qué momento estos dos mundos se empezaron a fusionar?

Para Buman, la conexión entre su pasado musical y la cocina no es casual, sino parte de una misma forma de entender la creación. Ambas disciplinas se construyen desde la sensibilidad, el ritmo y, sobre todo, el tempo.

“Cuando cocino, pienso como músico: busco armonía entre los ingredientes y respeto los tiempos, porque un segundo de más, como una nota mal puesta, puede arruinar el resultado”, asegura.

“Cuando cocino, pienso como músico: busco armonía entre los ingredientes y respeto los tiempos, porque un segundo de más, como una nota mal puesta, puede arruinar el resultado”, asegura.

Esa lógica define su estilo culinario: recetas con pocos elementos, donde nada sobra y todo cumple una función precisa, permitiendo que el producto sea siempre el protagonista.

Todo chef tiene un primer recuerdo con un ingrediente. ¿Cómo fue su primer encuentro con el camarón ecuatoriano en la cocina?

El chef recuerda ese momento con humor y honestidad. No fue una experiencia perfecta, pero sí determinante en su aprendizaje.

“Quedó chicloso”.

Ese error inicial fue clave para entender que el camarón es una proteína que exige técnica y respeto. Con la práctica, Buman aprendió que este producto no admite improvisación y que el punto exacto de cocción marca la diferencia.

Después de probar camarones de distintos países, ¿qué hace que el ecuatoriano sea distinto desde su mirada de chef?

Para él, la respuesta está en el sabor. Tras comparar productos de distintos orígenes, sostiene que el camarón ecuatoriano tiene cualidades únicas.

“Es tan bueno que casi no se necesita adicionarle nada”.

Su dulzor natural, una salinidad equilibrada y una textura firme lo distinguen claramente. Por eso insiste en que cualquier ingrediente debe potenciarlo y no competir con él.

Durante la preparación del plato, la conversación se amplía con la participación de Fiorella Echeverría, integrante del equipo de marketing de la Cámara Nacional de Acuacultura y responsable de las redes sociales de El Mejor Camarón del Mundo. Desde su experiencia, traslada a la cocina las preguntas más frecuentes del público recogidas en redes sociales, actuando como un puente entre los consumidores y el chef.

En redes muchos dicen que el camarón es fácil de arruinar. ¿Es realmente así o se trata de un mito?

Buman es claro al responder: no es que el camarón sea un ingrediente difícil, sino mal comprendido. El principal problema, señala, es el miedo a una cocción insuficiente.

“No es difícil, pero sí mal entendido”.

Explica que muchas personas lo cocinan en exceso por precaución, cuando en realidad eso afecta directamente su textura y sabor.

Entonces, ¿cuál es el punto perfecto de cocción del camarón?

Para el chef, este es el momento más importante de toda la preparación. Asegura que la mayoría de errores no tienen que ver con el condimento, sino con pasarse de cocción. El camarón es una proteína sensible que cambia en cuestión de segundos.“El camarón está listo cuando pasa de gris a rosado y la carne queda firme, pero jugosa”.

En agua hirviendo, el tiempo es exacto. “Tres minutos por reloj y no más”, explica, advirtiendo que prolongar ese tiempo lo vuelve chicloso. En sartén o a la plancha, la clave es el sellado rápido. “Menos de un minuto por lado es suficiente”, señala, siempre con el fuego alto y el camarón bien seco antes de entrar al calor.

Para Buman, no se trata de intuición, sino de atención y precisión. Retirarlo a tiempo es una forma de respeto al producto.

Otra duda recurrente en casa: ¿siempre hay que marinar el camarón?

Ante esta pregunta frecuente, el chef aclara que no es necesario. El camarón ecuatoriano tiene sabor propio y no requiere excesos.

“Mientras menos, mejor”.

Para él, basta sazonar con sal, pimienta y, si se desea, un toque sutil de paprika o ají. Saturarlo de condimentos le quita protagonismo.

En una cocina más consciente, ¿qué tanto del camarón se puede aprovechar?

Buman destaca que el camarón debe utilizarse de manera integral. 

Cabezas y cáscaras son ideales para la elaboración de fondos, caldos, aceites y sales.

“El secreto de una buena cocina está en los buenos fondos”.

Desde su perspectiva, el camarón ofrece un enorme potencial más allá del plato principal.

Desde su experiencia, ¿qué convierte al camarón en una proteína tan versátil?

El chef lo resume con claridad. “Se adapta a todo”.

Puede ser protagonista de un plato cotidiano o de una preparación especial, integrarse a pastas, parrillas o recetas más elaboradas sin perder identidad.

Para cerrar, el camarón ecuatoriano tuviera que definirse en una sola idea, ¿cuál sería?

Buman concluye con una reflexión que conecta gastronomía e identidad nacional.

“Tenemos un tesoro y no siempre lo valoramos”.

Para él, el camarón ecuatoriano es un lujo reconocido en el mundo, pero muchas veces subestimado dentro del país. Su invitación final es clara: perder el miedo, cocinarlo con respeto y sentirse orgullosos de un producto que lleva el nombre de Ecuador a lo más alto.

Entre arte, técnica y la interacción con su público, el camarón reafirma su lugar como una proteína versátil, noble y excepcional, capaz de brillar cuando se le concede el espacio que merece•

Compartir:

Artículos recientes